Habituación

La investigación transcultural tan citada de Prescott con cuarenta y nueve culturas primitivas se basaba en datos antropológicos relativos a las prácticas en el cuidado de los niños, hábitos sexuales y violencia física. El estudio indicaba que las sociedades que mayor afecto físico y contacto corporal proporcionaban a sus niños se caracterizaban por un menor nivel de robos y violencia entre sus adultos. El dato confirmaba que la privación de gozo físico durante la infancia está claramente conectado a un alto grado de crimen y violencia. También encontró aceptación cultural del afecto físico y del sexo prematrimonial en los grupos pacíficos, mientras que en los más violentos se reprimía la sexualidad premarital.

Pregunté al Dr. Prescott cómo se podían aplicar estos descubrimientos en nuestra sociedad actual. Respondió: "Parece que tenemos un principio, firmemente basado, de que es altamente improbable que las sociedades humanas físicamente afectivas sean físicamente violentas. Por lo tanto, los circuitos cerebrales de la no violencia deben ser estimulados durante la lactancia y la infancia para desarrollar completamente el sistema neuronal en las áreas del 'placer' del cerebelo. En los recién nacidos, ofrecerles satisfacción sensorial dándoles de mamar, acunándolos, masajeándolos y dándoles una muestra constante de cariño. Enseñar sin turbación a aceptar todas las funciones del cuerpo. A medida que el niño vaya creciendo, la desnudez en la familia debería ser rutinaria y sugeriría a las familias que se bañaran juntas en baños estilo japonés.

"El baño familiar debería utilizarse para la socialización y relajación y debería proporcionar una situación natural para que los niños aprendan acerca de las diferencias hombre/mujer. Los beneficios de los estimulantes baños de masaje no debería limitarse a hospitales o clubes de salud sino que deberían entrar en los hogares. El afecto físico como tocar, abrazar y acariciar no deberían asimilarse a la estimulación sexual, que es un tipo especial de afecto."

En un estudio de la predisposición familiar hacia la violencia, los psiquiatras Brandt F. Steele y C. B. Pollock, de la universidad de Colorado, investigaron tres generaciones de familias que abusaron físicamente de sus hijos. Los doctores encontraron que los padres de tales familias habían sido ellos mismos, invariablemente, privados de afecto físico durante la infancia. También que su vida sexual adulta era extremadamente pobre. Casi sin excepción, las mujeres que abusaron de sus hijos nunca habían experimentado un orgasmo, y los hombres también tenían vidas sexuales insatisfactorias. Parece que la violencia engendra violencia cuando los circuitos del "afecto" son cortocircuitados por la privación táctil.

THERAPY, NUDITY & JOY
AILEE GOODSON (Ph. D.)
ELYSIUM GROWTH PRESS
Traducción: Fernando Gómez-España

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Comentarios

1
De: ElPez Fecha: 2003-03-05 09:43

Muy interesante GNUdista, gracias por ir colocando estos textos por aquí.



2
De: Akin Fecha: 2003-03-05 17:48

El problema de todo estudio psicológico pro-nudismo es que hay otros anti-nudismo. De hecho, cuando en un foro enarbolé uno de esos estudios indicando la conveniencia de que los niños viesen a sus padres desnudos, un psicólogo me replicó que en las revistas de psicología esa opinión era minoritaria y se abogaba por una ocultación junto con una educación sexual mas tradicional durante la preadolescencia - adolescencia (decía que hay cosas que un niño no está preparado para conocer hasta una cierta edad).

Evidentemente ante la duda me refugio en mi criterio/experiencia, pero si veo un problema de fondo en la psicología, o los estudios son muy tendenciones a priori o ante estudios similares hayan conclusiones opuestas.



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